
Cuando el uso de Internet interrumpe significativamente y sin motivos las actividades habituales, se trata de una adicción en la que cada persona tiene la necesidad de aumentar la cantidad de tiempo conectado a Internet para sentirse satisfecha.
La adicción a Internet está estrechamente relacionada con la adolescencia. El perfil más frecuente suele ser el de varón joven con baja autoestima y fobia social (timidez), aunque hoy en día hay muchos jóvenes de características diversas.
Entre los síntomas para detectar una adicción a Internet, nos encontramos con:
- Cambios en los hábitos de vida para conectarse más a menudo, por ejemplo dormir menos horas
.- Descuido de la salud y actividad física.-
Evitación de otro tipo de actividades importantes. -
Pérdida de contactos sociales.-
Total concentración en la pantalla, ignorando lo que pasa alrededor.
- Gran irritabilidad por ser interrumpido.
Los padres y educadores se deben fijar en:-
El tiempo que pasa conectado a Internet sin necesidad de pasarlo.-
La frecuencia con la que se conecta.
- Los motivos por los que dice conectarse.
- La actitud que muestra cuando se le molesta (irritabilidad, ansiedad, etc.).
- La actitud que muestra mientras está conectado (absorto, muy concentrado, ansioso, etc.).
Como cualquier adicción, la adicción a Internet afecta negativamente a la persona y tiene serias consecuencias en:
- Las relaciones con los otros.
- El trabajo o las tareas que se desempeñan.
- La salud.-
Los hábitos diarios.Por todo ello, si los padres y educadores están preocupados por la posibilidad de que un adolescente (o niño) sufra adicción a Internet, deben contactar con un profesional.

No hay comentarios:
Publicar un comentario